Las guías alimentarias en España incluyen los cereales como base de una alimentación saludable junto con las verduras, hortalizas y frutas. La recomendación general es de 3 a 6 raciones de cereales, dependiendo de las necesidades energéticas. Una ración de cereales equivaldría por ejemplo a 30 gramos de pan (rebanada de dos dedos de ancho de una barra de pan). Dentro del grupo de cereales se incluyen el pan, la pasta, el arroz, el cuscús, la espelta o el bulgur, entre otros. En todas las guías se aconseja dar preferencia al cereal integral.
La guía alimentaria de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) nos recomienda que el desayuno sea un momento de encuentro familiar donde se consuman cereales integrales sin azúcares añadidos, por ejemplo, unas tostadas de pan (integral aún mejor) con aceite de oliva virgen extra y tomate o unos copos de avena y fruta fresca de temporada. Este consumo permite reducir el de otros alimentos azucarados y menos saludables como la bollería y las galletas. La merienda también puede ser un buen momento del día para consumir cereales como el pan, por ejemplo, un pequeño bocadillo de queso blanco, jamón o atún y recordad que si estos consumos son de pan integral estaremos aportando un extra de vitaminas y minerales.
Fuente:
Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra
Las guías alimentarias en España incluyen los cereales como base de una alimentación saludable junto con las verduras, hortalizas y frutas. La recomendación general es de 3 a 6 raciones de cereales, dependiendo de las necesidades energéticas. Una ración de cereales equivaldría por ejemplo a 30 gramos de pan (rebanada de dos dedos de ancho de una barra de pan). Dentro del grupo de cereales se incluyen el pan, la pasta, el arroz, el cuscús, la espelta o el bulgur, entre otros. En todas las guías se aconseja dar preferencia al cereal integral.
La guía alimentaria de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) nos recomienda que el desayuno sea un momento de encuentro familiar donde se consuman cereales integrales sin azúcares añadidos, por ejemplo, unas tostadas de pan (integral aún mejor) con aceite de oliva virgen extra y tomate o unos copos de avena y fruta fresca de temporada. Este consumo permite reducir el de otros alimentos azucarados y menos saludables como la bollería y las galletas. La merienda también puede ser un buen momento del día para consumir cereales como el pan, por ejemplo, un pequeño bocadillo de queso blanco, jamón o atún y recordad que si estos consumos son de pan integral estaremos aportando un extra de vitaminas y minerales.
Fuente:
Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra
